Al menos 155 personas murieron en ataques en el centro de París en la noche del viernes, dijo el vicealcalde de la ciudad. Francia está en máxima alerta, hay estado de emergencia y cierre de las fronteras.
El Ministerio del Interior de Francia dijo que 112 personas murieron en el ataque en el teatro Bataclan.
Otras 14 personas murieron en la calle Bichat frente al restaurante Petit Cmbodge, en el 10ª distrito. En la calle Charonne en el distrito 11ª mataron a 19 personas, frente al bar La Belle Equipe. Además, cuatro personas murieron en la Avenue de la Republique, en el 10ª distrito. Otras cuatro murieron afuera del Stade de France en Saint-Denis, según un comunicado del cuerpo de bomberos.
Un total de 38 hospitales en la capital francesa están en alerta para recibir a los heridos. Se han desplegado 1.500 soldados adicionales en París.
Autoridades de Francia confirman que han "neutralizado" a 5 atacantes, dos fueron abatidos en el teatro Bataclan.Hombres armados con un Kalashnikov dispararon a quemarropa contra los clientes de varios locales en la capital gala. Varios testigos relataron que un agresor gritó antes de disparar 'Alá es grande', así como que las explosiones las causaron con el lanzamiento de granadas. En concreto, el terror golpeó de lleno el distrito X y XI de París.
"Fuimos a tomar una copa después del trabajo, como cada viernes. Estábamos en el interior del bar y desde un coche empezaron a abrir fuego sobre el local", contaba un testigo a Europe 1. Otro describía una "carnicería", con decenas de cuerpos tendidos por la calle.
Mientras los tiroteos tenían lugar, se supo de una toma de 100 rehenes en la sala de espectáculos Bataclan, donde se había producido también un tiroteo y una explosión en plena actuación de heavy metal. La policía francesa organizó una operación para liberar la sala, concluyendo con el resultado de tres terroristas muertos y 80 víctimas mortales. Dentro de 'Bataclan' habían llegado a concentrarse más de un millar de personas.
Hollande: 'Es el horror'
Respecto al estadio de fútbol, en él se encontraba el presidente galo, François Hollande, con motivo de la celebración del partido amistoso Francia-Alemania. El mandatario fue inmediatamente evacuado, aunque el encuentro de fútbol no llegó a ser suspendido. En el estadio, donde se encontraban más de 80.000 personas, se pudo escuchar las granadas que dos terroristas hicieron explotar en los alrededores en Saint-Denis, al norte de la ciudad.
Hollande organizó una célula de crisis en el Ministerio del Interior francés, junto al primer ministro Manuel Valls y el titular Bernard Cazeneuve. El líder francés se dirigió posteriormente a sus ciudadanos notablemente emocionado y anunciando con voz temblorosa: "Es el horror [...] Sabemos de dónde vienen estos ataques". Poco después, y tras finalizar el asalto a la sala 'Bataclan', se dirigió en persona al lugar de la masacre.
